
Pobre hermana mía, ojalá no este con la porcina, porque si es así lo más probable es que me contiage... y contagiaré a quien se me acerque.
La cosa se pone un poco más fea el día de hoy: murió el tercer infectado con la influenza humana y eso hace que mi mamá esté aún más preocupada. Ahora la Cristi anda en el doctor, espero que no sea la número 3 mil no se cuánto.