
Menos mal que por mi casa no pasan muchas cosas cuando hay protestas. Al menos no en mi cuadra, porque a los flaites de la Villa Portales (y digo sólo a los flaites) les gusta cortar los cables y tirar balazos al aire cuando la situación lo amerita -cueeeeeec-.
Bueno, aunque nadie sabe qué ocurrirá mañana, está claro que va a kedar la mansaca en el centro, en los paraderos, universidades y colegios. Además, ya estoy viendo los noticieros dandole aún más color al colapso de las micros, el descontento de los trabajadores y el enfrentamiento de los pacos con los manifestantes. Serapio.
Es lo que hay, o mejor dicho, lo que habrá.