martes, 31 de julio de 2007

Pero todavía tengo fe


A veces quisiera ser un hada para borrar las injusticias de este mundo, pero si me siento a esperar que me salgan alitas lo más probable es que me llene de telarañas.

jueves, 5 de julio de 2007

Era una gotita...


...una sola gota. Que rabia, en realidad no es una sino miles de ellas que caen sobre la contaminada capital. La verdad es que no habría tanto show si no fuera por el festival de goteras que se arma en mi casa cada vez que llueve. Menos mal no tengo problemas para dormir, porque con las diversas melodías, sumadas al viento y los truenos, perfectamente me podría desvelar.

He intentado mirar el lado positivo de la lluvia, pero me cuesta encontrarlo. Esta bien, es necesario que llueva para limpiar el aire y bla bla bla, ¿pero debe durar el día entero, semanas o quizas meses? Creo que no es necesario. Además, esta ciudad mal hecha no soporta dos horas seguidas de prezipitazionez y debo soportar las calles anegadas, a los conductores mojones (que mojan conduciendo a una velocidad imprudente) y a los molestos paraguas, que a veces más que solucionarte la vida te dan más problemas.

Al menos el invierno ya empezó, y quedan sólo tres meses para que la primavera nos llene de alegria, amor y las nunca bien ponderadas alergias. Cuec!